Esta guía explica cómo conectar a individuos con demencia y a sus cuidadores con el arte. Los métodos propuestos pueden utilizarse con grupos o de forma individualizada, y pueden ser adaptados a diferentes entornos, desde museos y galerías de arte, a organizaciones para el cuidado de la salud y domicilios privados. Estos fundamentos pueden ayudar a crear experiencias significativas en cualquier entorno.
La conexión con el arte puede proporcionar beneficios significativos a gente con demencia y a sus cuidadores. Esto es cierto tanto si la experiencia se centra en mirar y hablar sobre el arte o en crear arte. En ambos casos, se puede utilizar el arte como una vía de expresión personal significativa. Es más, por medio de una observación y una conversación detallada, la conexión con el arte ofrece a una persona que tenga la enfermedad de Alzheimer la oportunidad de:
Además de estos beneficios, los cuidadores también se enriquecen de estas experiencias de arte, al tener la ocasión de explorar sus propios intereses artísticos mientras que la persona a la que cuidan está presente y siendo partícipe de la experiencia en un ambiente seguro. En algunos entornos, como en el caso de los museos y las organizaciones para el cuidado de la salud, pueden interactuar socialmente con otros cuidadores, compartir historias, y aprender en un ambiente de apoyo donde pueden estar relajados, tanto física como mentalmente.
Asimismo, la relación personal con el individuo al que cuidan puede verse mejorada, porque los programas de arte proporcionan oportunidades singulares para la comunicación y la conexión. Finalmente, los participantes aprenden entre sí en un nuevo contexto y se cultivan con las ideas e intereses de los otros participantes.
Las definiciones de arte ofrecidas por teóricos, filósofos, artistas, historiadores y educadores de arte varían en gran medida. De hecho, uno de los objetivos de los artistas individuales y una de las principales características de los movimientos de arte moderno y contemporáneo, es la constante redefinición de lo que constituye el arte. Es importante tener una idea de lo que significa el "arte", sin importar que tan abierta dejemos la definición, ya que nuestro concepto de arte va a dictar qué objetos o imágenes discutiremos y cómo se involucrarán los participantes en estas conversaciones.
En general, el uso que hacemos de los términos arte, las artes, u obras de arte en este documento, se refiere a obras generalmente incluidas en las categorías de artes visuales: escultura, pintura, dibujos, grabados, películas, fotografías, arquitectura, diseño y proyectos de multimedia. Todos estos medios están presentes en la colección del MoMA, y aparecen etiquetados como "arte" tanto en las exhibiciones de las galerías como en la colección accesible en línea. Todos estos medios pueden utilizarse para promover la participación activa y la conversación.
A continuación enumeramos los pasos más esenciales para la preparación de una experiencia de "mirar arte", los cuales explicaremos en más detalle en las siguientes páginas. También incluimos una muestra completa de un módulo para un programa en un museo, que sirve de ejemplo de cómo desarrollar un tema específico.
Seleccione un tema que sea apropiado y relevante para individuos con discapacidades cognitivas, pero que capte el interés y estimule la imaginación de todos los participantes. Su tema debería ser suficientemente general para ser accesible a todos, y apropiado para una audiencia adulta.
Algunos temas posibles pueden ser:
También se podría centrar en un artista individual (como Pablo Picasso o Vincent van Gogh), en un movimiento de arte (como el Impresionismo o el Cubismo), en el arte de una zona geográfica (Sudamérica o Europa, por ejemplo), o en el arte de un periodo de tiempo determinado (como el Renacimiento o el siglo diecinueve).
Si está trabajando con individuos o con un grupo al que conoce, o si sabe de antemano sus intereses, intente elegir un tema que pueda llamarles la atención.
Una vez que haya seleccionado un tema, elija de cuatro a seis obras relevantes. Puede que no tenga tiempo para cubrir todas las obras en el tiempo que tenga disponible, pero es mejor estar preparado con suficientes obras. Puede que quiera seleccionar el tema y las obras simultáneamente. Puede que tenga varias obras en mente de las que quiere hablar, y que decida seleccionar un tema en base a esas obras. Puede promover experiencias positivas y significativas con casi cualquier obra de arte. Elija obras que encuentre interesantes, que se sienta cómodo hablando de ellas, y que piense que pueden atraer a la audiencia. Puede decidir centrarse en un solo medio (como pintura, escultura o fotografía) o presentar obras en diferentes medios.
Si va a ver obras originales en un museo o galería, tenga en cuenta su escala y cómo están instaladas. Puede que sea difícil para un grupo ver las obras muy pequeñas, y puede ser difícil centrarse en obras que estén instaladas cerca de otras. Tenga también en cuenta dónde están ubicadas las obras en relación a las demás, y el nivel de movilidad de su grupo.
La secuencia en la que se vayan a ver las obras debería ayudar a conectarlas en el contexto del tema que se haya elegido. Debería ser coherente en términos de la conexión temática entre una obra y la siguiente, y en términos de la ubicación de las obras entre sí (si se utilizan obras originales en espacios de la galería). Si las obras están distribuidas por todo un museo o galería, sus distintas ubicaciones influirán en la secuencia. Puede simplemente elegirse un orden cronológico, de la más antigua a la más reciente, o viceversa.
El orden también dependerá de las preguntas que piense hacer y de la manera que piense enlazar las obras entre sí. Como regla general, es normalmente mejor empezar con obras que sean más sencillas en su composición y continuar con aquéllas que sean más complejas, o ir de obras más figurativas a aquéllas que sean más abstractas. De forma alternativa, puede empezar por aquellas obras que encajen con su tema de manera literal y continuar con aquéllas que se relacionan de forma más metafórica o conceptual.
A la hora de seleccionar las obras y determinar la secuencia, pregúntese a sí mismo:
Consiga información sobre las obras y los artistas que vaya a discutir por medio de recursos en línea, catálogos de las exhibiciones, cédulas o etiquetas de la pared y libros. Investigue sobre el trabajo de cada artista, el período de tiempo en el que vivió y trabajó, y la información relacionada con cualquier movimiento o grupo de artistas al que perteneciera. También puede incluir información sobre el tema en cuestión, citas del artista, o citas de críticos contemporáneos sobre la obra o el estilo general del artista. Escoja, entre toda esta información, varias ideas principales que sean relevantes para la obra y para su tema y que sean propicias para la conversación. Decídase por un número limitado de puntos para cada obra (tres o cuatro); esto le ayudará a evitar que se convierta en una lección y a producir a su vez una mayor participación.
La información histórico-artística se debería utilizar a lo largo de la conversación para reforzar la comprensión y la apreciación de la obra por parte de los participantes, y para ayudar a situar la obra en el contexto de la evolución del arte y la historia mundial. Cuando discuta una obra, comparta siempre con sus participantes la información que se encuentra típicamente en la cédula o etiqueta de un museo: el nombre del artista, la fecha de la obra y los materiales utilizados. Esto se puede hacer tanto al principio como al final, o en cualquier otro momento relevante de la conversación. Puede dar el título de una obra para promover una conversación más a fondo. Podría decir, "Picasso tituló esta obra Girl before a Mirror", y a continuación decir, "¿Hace que cambie su percepción de la obra el hecho de saber el título? ¿cómo?" Proporcione información adicional durante el programa si lo considera relevante en función de las respuestas de los participantes. Por ejemplo, si están observando la obra Broadway Boogie Woogie de Piet Mondrian, y alguien dice, "Se parece a un mapa de Times Square", podría mencionar que cuando Mondrian pintó este cuadro en 1942-1943, se acababa de mudar a la ciudad de Nueva York.
Recuerde que se trata de una conversación, no de una lección. Su objetivo no es sólo proporcionar hechos histórico-artísticos, sino también animar a los participantes a interactuar y compartir sus propias opiniones. El hecho de compartir información histórico-artística puede validar las respuestas de los participantes y suscitar nuevas conversaciones.
Prepare de tres a cinco preguntas para enmarcar la discusión de cada obra en cuanto a su relación con el tema, sabiendo que cuando esté frente a la obra preguntará seguramente muchas más preguntas en función de las respuestas de los participantes.
A continuación presentamos algunos consejos útiles a tener en cuenta durante la conversación:
Es esencial utilizar técnicas basadas en preguntas para facilitar la experiencia. Es decir, no dé una lección o proporcione información sin parar, sino que mejor haga preguntas para permitir a los participantes que lleguen a sus propias interpretaciones a través de una animada conversación. Para saber qué tipo de preguntas preparar y preguntar, es importante que se familiarice con las diferentes partes de una charla o conversación: Observación, Descripción, Interpretación, Conexión, Conversación en pequeños grupos y Resumen. Aunque el marco de la discusión de una obra de arte que aportamos a continuación está diseñado para un grupo, se puede adaptar fácilmente para una conversación con una persona. Para obtener un ejemplo de cómo se puede aplicar este método a una obra de arte específica vea Frente a London Bridge.
Invite a los participantes a que se acerquen a la obra para que puedan observarla de cerca antes de sentarse en sus asientos. Asegúrese de que cada participante tenga una vista clara de la obra. Dígale al grupo que el primer paso es observar detenidamente la obra. Proporcione un margen de tiempo para esta observación.
Debería dar a los participantes suficiente tiempo para observar la obra sin que se sientan apresurados. Anímeles a que hagan un "inventario visual" de la obra de arte en silencio, concentrándose en ella y prestando atención a los detalles durante aproximadamente un minuto.
A continuación, empiece a describir la obra en grupo para llegar a un entendimiento general de lo que se está viendo. Es conveniente empezar por enumerar simplemente lo que cada uno ve. La descripción consiste en la exploración de las propiedades formales de la obra, así como la identificación del tema. Mencione:
Este proceso permite un amplio rango de participación y beneficiará la posterior interpretación. Si los participantes proceden a interpretar inmediatamente la obra, pregúnteles cuáles claves visuales les llevaron a esta idea. Una vez que piense que el grupo ha descrito en detalle la obra, haga un resumen de todos los elementos mencionados y añada cualquier detalle importante que no se haya mencionado.
Ahora están listos para interpretar la obra. La interpretación consiste en asignar un significado a diversos elementos de la obra y en pensar en su importancia global. Las respuestas pueden ser variadas. Promueva la diversidad y amplitud de respuestas, y utilice las ideas generadas para ampliar la conversación. Haga preguntas que requieran a los participantes reflexionar en lo que no está claramente visible en la obra, sino que quizás aparece sutilmente sugerido. Mencione:Now you are ready to interpret the work. Interpretation rests on assigning meaning to various elements of the work and thinking about its overall significance. Responses can vary widely. Encourage breadth and variety, and use ideas generated to expand the conversation. Ask questions that prompt participants to reflect on what is not clearly visible in the work but perhaps merely suggested. Touch on:
Continúe sus preguntas con algunas más profundas, como, "¿Podría profundizar un poco más en eso?" o, "¿Qué es lo que ve que le hace decir eso?" Entremezcle sus preguntas con información histórico-artística que sea relevante en función de las respuestas que reciba del grupo, para así validar las interpretaciones individuales, hacer conexiones, y promover una conversación más profunda.
Permita una amplia libertad interpretativa. Repita comentarios y conecte ideas. Deje a los participantes que saquen sus propias conclusiones, infundiendo en ellos una sensación de orgullo, satisfacción y una mayor comprensión de la obra.
Anime a los miembros del grupo a que establezcan conexiones entre las obras y sus propias vivencias. Este proceso ayudará a los participantes a obtener nuevas ideas y hará que las obras sean más relevantes para ellos. Pregunte a los participantes si les gustan las obras, y si lo desea comparta sus propias opiniones, dejando claro que sus comentarios son subjetivos. Hay varias maneras de establecer conexiones con:
Cuando se está trabajando con un grupo, las conversaciones en grupos más pequeños dan la oportunidad a los individuos a compartir historias y a conectarse con la obra en un nivel más personal o imaginativo. Para aquellos participantes que son más reacios a participar en el grupo completo, esta actividad les da la oportunidad de hacerlo en un nivel más íntimo.
En algún momento durante el programa haga que cada pareja de participantes (la persona con demencia y su cuidador) se una a una o dos parejas más (un total de cuatro a seis personas en cada pequeño grupo). Es mejor llevar a cabo esto hacia la mitad del programa. Asegúrese de llevar a cabo las fases de observación, descripción e interpretación antes de iniciar los turnos de charla.
Pídale a los grupos que discutan una idea o tema particular que esté relacionado con la obra de arte. Su pregunta guía debería ser clara y apropiada a las capacidades cognitivas de los participantes. Las conversaciones no deberían durar más de diez minutos. Al final de este tiempo, vuelva a reunir a todos y anime a los participantes a que compartan sus ideas.
Hacia el final de la discusión de cada obra (y al final del programa), conecte los diferentes hilos de la conversación, resumiendo y sintetizando los puntos que se hayan tocado. Dé las gracias a los participantes y abra la conversación para los comentarios finales.
Hemos incluido una lista de preguntas para las diferentes partes de la conversación de London Bridge, por Derain, la primera obra en nuestra muestra programa: La ciudad en el arte moderno.
Antes de comenzar nuestra conversación, ¿por qué no tomamos un minuto para observar detenidamente este cuadro?
¿Cuáles son los edificios o estructuras reconocibles en este cuadro?
¿Dónde tiene lugar esta escena? ¿En un paisaje interior o exterior?
¿Son visibles las pinceladas del artista? Si lo son, descríbanlas.
¿Qué colores ven en el agua? ¿Y en el cielo?
¿Cuál es la sensación general que sienten mirando esta escena de Londres?
¿Por qué creen que Derain eligió pintar este puente?
¿Piensan que tenía un significado especial para él o que lo veía a menudo?
¿Por qué creen que el agua está pintada de color verde y amarillo?
¿Qué hora del día creen que representa esta escena?
¿Cómo titularían esta obra? ¿Por qué?
¿Cómo se relaciona esta escena con su experiencia de la ciudad?
El aspecto más prominente de esta obra es el puente. Cuando piensan en puentes, ¿hay alguno en particular que les venga a la mente? ¿Por qué?
¿Les gustaría visitar este lugar? ¿Por qué?
¿Recuerdan otros artistas que pintaron escenas de ciudad? ¿Cómo se pueden comparar?
Hay ciertas estrategias facilitadoras que pueden ayudar a crear un ambiente de apoyo.
A lo largo del programa:
Las siguientes estrategias de comunicación tienen en cuenta las necesidades específicas de los individuos con demencia.
Si está trabajando con un grupo puede ser difícil equilibrar los intereses, las capacidades y las personalidades de cada uno de los participantes. A continuación enumeramos algunos consejos que le pueden servir de utilidad para mantener al grupo conectado e involucrado.
Inevitablemente surgirán situaciones desafiantes, ya sea trabajando en grupo o de forma individualizada. Considere lo que podría hacer si se le plantean los siguientes escenarios: un participante se siente muy entusiasmado y empieza a monopolizar la discusión; un participante hace un comentario que parece tener poco que ver con la obra de arte que se está analizando; varias personas en su grupo parecen reacias a hablar a pesar de que usted intenta usar estrategias para animarles a compartir con el grupo; un cuidador y una persona con demencia no dejan de tener conversaciones por su cuenta; un participante repite la misma idea durante todo el programa. Hay muchas maneras de manejar estos diferentes escenarios, pero en todos ellos debería tener en cuenta lo siguiente cuando responda a la situación:
Después de la visita, puede que sienta que podría haber reaccionado mejor a una situación de lo que lo hizo en el momento. No sea demasiado duro consigo mismo. Aprenda de cada experiencia y plantéese una estrategia de cómo reaccionará ante situaciones similares en el futuro.
En general, su entusiasmo y sinceridad le llevarán a tener experiencias positivas. El estar bien preparado y constantemente alerta a las dinámicas individuales y de grupo le ayudará a crear una atmósfera positiva y una buena interacción.
Para una visita al MoMA, seleccionamos el tema La ciudad en el arte moderno.
Para nuestra visita elegimos cinco cuadros:
Como nuestra visita se centra en un tipo de paisaje específico (paisajes urbanos), seleccionamos a propósito obras de artistas que trabajaron en diferentes momentos y procedían de diversas zonas geográficas. Las obras presentan una interesante visión general de varios estilos y técnicas claves, al tiempo que muestran muy diferentes interpretaciones de la ciudad moderna. Estos detalles ofrecen interesantes oportunidades para promover la conversación y permiten a los participantes recurrir a sus propias vidas y experiencias.
Decidimos utilizar una secuencia cronológica para nuestra selección de obras. El hacerlo de esta manera nos permite organizar nuestra conversación a través de una progresión lógica en el tiempo. Además, esta organización permite avanzar de una imagen concreta y figurativa a composiciones más abstractas. También nos permite discutir la evolución en la historia del arte moderno a través de las representaciones de diversos artistas de temas similares.
Esta es la información que planeamos incorporar sobre cada obra en el momento apropiado de la conversación.
Derain era miembro del movimiento francés conocido como Fauvismo. Los fauvistas, o "fieras salvajes", eran famosos por su desenfrenado uso del color. Su desinterés por el color natural de los objetos escandalizó a sus contemporáneos. En este cuadro, Derain aplica colores intensos en su representación del Puente de Londres, lleno de tráfico, con varios barcos y lanchas en el río Támesis. El tratante de pintura Ambroise Vollard, animó a Derain a visitar Londres a principios del siglo XX. Mientras estuvo allí, pintó muchas vistas diferentes de la ciudad, centrándose principalmente en los diferentes monumentos y puentes a lo largo del Támesis.
Kirchner era miembro del grupo expresionista alemán Die Brücke (El puente). Los artistas de Die Brücke exploraron los efectos emocionales del color y la composición en la representación de la vida contemporánea. A través del uso de colores brillantes y poco realistas, Kirchner dio fuerza a esta escena de la calle Königstrasse en Dresden.
Boccioni fue una figura clave del movimiento futurista italiano. Este grupo de motivados escritores, músicos y artistas visuales, trató de abandonar el aire de nostalgia que sentían que estaba restringiendo a la sociedad italiana. Animaron a sus compatriotas a acoger con entusiasmo el potencial infinito del futuro, con sus consiguientes avances tecnológicos y deseo de cambio. Boccioni utiliza "líneas de fuerza" para comunicar su idea de progresión en su dinámica composición de una ciudad en construcción.
La familia de Lawrence era una de las miles de familias afroamericanas que emigraron al norte en los años de la primera guerra mundial. Acabaron asentándose en Harlem, el barrio de la ciudad de Nueva York, donde Lawrence empezó a tomar clases de arte. En 1940 comenzó la serie "The Migration", un panel múltiple con una serie de imágenes que narran esta gran migración de la historia americana. Trabajó en cada panel de forma simultánea, lo que dio como resultado una uniformidad de paleta y una similitud en la composición general de los seis paneles.
Durante el transcurso de su carrera, Mondrian abandonó la representación para enfocarse en la expresión de formas "puras". Para Mondrian esto significó el uso exclusivo de colores y figuras geométricas primarias. En 1940 se mudó de Londres a la ciudad de Nueva York. Allí, se unió a una sociedad efervescente, siempre en movimiento. Se vio influenciado, no sólo por el ritmo de la vida urbana, sino también por el ritmo sincopado de la música jazz.
En el cuadro de Kirchner invitamos a los participantes a que imaginen una calle concurrida de la ciudad de Nueva York y a que piensen cómo la representarían. ¿Qué tipo de medio utilizarían? ¿Qué colores y técnicas? ¿Cómo se relacionarían esas opciones con la sensación general de esa concurrida calle?
En la obra de Jacob Lawrence, discutimos las transformaciones sociales en Estados Unidos en las últimas décadas, incluyendo cambios en políticas públicas e iniciativas en reformas sociales.
La primera actividad es más imaginativa, mientras que la segunda apela a las historias personales de los participantes. No hacemos necesariamente dos actividades en una visita, ya que pueden requerir demasiado tiempo. Hemos incluido estos ejemplos para demostrar la variedad de posibilidades que se pueden integrar en una conversación de grupos pequeños. En cualquier caso, siempre ayuda el tener preparadas varias actividades e introducir aquéllas que sean más relevantes en función de la dinámica general de los participantes y de la visita en sí.
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