Arte y ecología en América Latina contemporánea
A partir del 2020 y a lo largo del 2023, el Instituto Cisneros llevó a cabo una investigación sobre las relaciones entre arte y ambiente en la América Latina contemporánea. El proyecto aspiró a abordar el modo en que artistas, teóricos, pensadoras feministas, ecologistas y activistas del cambio climático, entre muchos otros, han estado repensando nuestra relación con el territorio, los recursos y las tradiciones culturales, y proponiendo lo que pareciera ser un cambio cultural clave para el futuro de la región.
Como marco preliminar, el Instituto Cisneros determinó tres ejes de exploración que demuestran la complejidad y la profundidad de esta cuestión en lo que atañe al arte. El primero, “Lo vernáculo, lo telúrico y lo ritual”, estudia el modo en que los artistas contemporáneos utilizan los materiales como evidencia de un patrimonio natural, y se vuelcan hacia las artesanías tradicionales y los sistemas de creencias de las culturas originarias como una manera de conectar con la naturaleza y la vida en general de formas no destructivas. El segundo eje, “Interespecies, empatía y conciencia”, explora aquellos artistas que cuestionan la supuesta superioridad de los actores humanos sobre los no humanos (animales, plantas, tecnología y el planeta como un todo). Por último, “Ecología, sustentabilidad y activismo” se enfoca en los artistas que enfrentan la crisis ecológica en forma directa, ya sea mediante el uso de tecnología, la condena a la mercantilización de los recursos naturales o el compromiso explícito con comunidades activistas locales.
Con el fin de documentar una historia de las prácticas y teorías artísticas recientes, y a la vez promover nuevos conocimientos en la materia, este proyecto contempló una variedad de metodologías y plataformas de investigación. Estas incluyeron seminarios y conferencias en Estados Unidos, además de talleres, en distintas partes de América Latina, que involucraron a artistas, académicos, curadores, abogados, científicos y ecologistas en una reflexión coral y compleja sobre la cuestión.
Energías e Imaginación: Hipótesis para un presente en transición
Energías e imaginación reunió a académicos, artistas, arquitectos y diseñadores para reflexionar y especular sobre las posibilidades y los peligros de la transición energética en América Latina. ¿De qué forma las prácticas creativas están usando las dimensiones materiales, sociales y espirituales de la energía, y aprovechando el imaginario de la renovación en la actual encrucijada ecológica? ¿Cómo las aspiraciones colectivas y los imaginarios artísticos pueden reformular los interrogantes que abre el futuro de la transición?
Esta iniciativa fue una colaboración entre curadores y académicos del Instituto Cisneros del Museo de Arte Moderno de Nueva York, Dumbarton Oaks, el Art Film and Culture Program del DRCLAS, la Mellon Urban Initiative de la Universidad de Harvard, y el Departamento de Historia del Arte y Arquitectura de Harvard. En 2021, organizaron de forma conjunta el seminario de investigación en línea Recreating Territories: Art and Urban Imaginations, una serie de conversaciones con académicos, artistas y diseñadores para reflexionar sobre los territorios urbanos en América Latina en el contexto de la intensificación de las crisis ecológicas y políticas. Esta iniciativa además forma parte del ya tradicional tema de investigación del Instituto Cisneros en torno al arte y la ecología en la América Latina contemporánea.
El encuentro estuvo dividido en dos partes: una primera sesión con breves presentaciones de los académicos y artistas invitados; y luego una mesa redonda y un intercambio abierto de preguntas y respuestas con el público.
Participantes
Pedro Ignacio Alonso es doctor en arquitectura por la Architectural Association School of Architecture de Londres y dirige el programa de doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En 2015-2016 fue becario Princeton-Mellon en la Universidad de Princeton, y en 2019, arquitecto residente en el Centro Bellagio de la Fundación Rockefeller (Bellagio). Junto a Hugo Palmarola, fue galardonado con el León de Plata 2014 por el pabellón chileno Monolith Controversies en la Bienal de Arquitectura de Venecia, y recibieron el Deutsches Architekturmuseum (DAM) Book Award 2014 por su libro complementario (Hatje Cantz, 2014). Alonso y Palmarola también publicaron el libro Panel (2014), en 2019-2020 curaron la exposición Flying Panels: How Concrete Panels Changed the World en el Swedish Centre for Architecture and Design, y son los curadores –junto a Edén Medina– de la próxima exposición How to Design a Revolution: The Chilean Road to Design en el Centro Cultural La Moneda de Santiago (2023-2024).
Cara Daggett es profesora adjunta de Ciencias Políticas en Virginia Tech. Se dedica a la investigación en temas de política energética y del ambiente, a los estudios feministas sobre ciencia y tecnología, y a historias imperialistas. Su libro The Birth of Energy: Fossil Fuels, Thermodynamics, and the Politics of Work (2019) fue galardonado con el Clay Morgan Award al mejor libro de teoría políticaambiental y con el Yale H. Ferguson Book Award de la International Association Northeast, y traducido a varios idiomas. Ha publicado artículos en revistas como Environmental Politics, Energy Research & Social Science, Millennium: Journal of International Studies y en la International Feminist Journal of Politics. También ha escrito para el público en general, ha participado en podcasts y ha colaborado con artistas y arquitectos en cuestiones relacionadas a la energía–especialmente en la organización y valoración de las actividades humanas.
Jota Mombaça es una artista interdisciplinar que desarrolla su obra en una gran variedad de medios. La materia sonora y visual de las palabras desempeña un papel importante en su práctica, que a menudo está vinculada a la crítica anticolonial y a la desobediencia de género. Ha expuesto obra en varios marcos institucionales, como la 32ª y 34ª Bienal de São Paulo (2016 y 2020/2021), la 22ª Bienal de Sídney (2020), la 10ª Bienal de Berlín (2018) y el 46º Salón Nacional de Artistas de Colombia (2019). Actualmente está interesada en investigar los mecanismos elementales de la percepción, la imaginación anticolonial y la relación entre opacidad y autoconservación en la experiencia de artistas trans racializados en el mundo del arte a nivel global.
Marina Otero Verzier dirige el Máster en Diseño Social de la Design Academy Eindhoven. En 2022 recibió el Wheelwright Prize de Harvard por un proyecto sobre el futuro del almacenamiento de datos. Entre 2015 y 2022 fue directora de Investigación del Het Nieuwe Instituut, donde dirigió diversas iniciativas que giraban en torno al trabajo, la extracción de recursos y la salud mental desde una perspectiva arquitectónica y post antropocéntrica. Antes, fue directora del Global Network Programming en Studio-X, GSAPP, de la Universidad de Columbia, en Nueva York. Otero ha curado las exposiciones “Compulsive Desires: On Lithium Extraction and Rebellious Mountains” en la Galería Municipal do Porto (2023); “Work, Body, Leisure”, el Pabellón Holandés en la Bienal de Arquitectura de Venecia (2018); y “After Belonging”, en la Trienal de Arquitectura de Oslo (2016). Entre otros, ha coeditado Automated Landscapes (2023); Lithium: States of Exhaustion (2021); More-than-Human (2020); Architecture of Appropriation (2019); Work, Body, Leisure (2018) y After Belonging (2016).
El trabajo multidisciplinar de Naufus Ramírez-Figueroa incluye la performance, el sonido, el dibujo y la escultura, y explora temas como la pérdida, el desplazamiento y la resistencia cultural. Entre los motivos más recurrentes en su obra se encuentra la Guerra Civil guatemalteca, abordada con un toque de lo absurdo y el humor que jamás reduce su peso histórico. Ha exhibido obra en exposiciones individuales y colectivas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York; Museo de Arte Moderno de Medellín y Bogotá; Museum Leuven; Times Art Center (Berlín); Thyssen-Bornemisza (Madrid); The Power Plant y Toronto Biennial Of Art (Toronto); Sala de Arte Público Siqueiros (Ciudad de México); New Museum (Nueva York); daadgalerie (Berlín); CAPC musée d’art contemporain (Burdeos); Bienal de Venecia; Haus Esters, Krefeld Kunstmuseum; Gasworks (Londres); Bienal de Lyon; Bienal de Gwangju; Tate Modern (Londres), entre otros. Ha recibido becas del Guggenheim, Inga Maren Otto, Artpace Residency, el premio Mies Van Der Rohe, el premio Franklin Furnace, la Akademie Schloss Solitude y la beca Artists-in-Residence del DAAD de Berlín. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Emily Carr y máster en Bellas Artes por la Escuela del Instituto de Arte de Chicago, con una beca de investigación otorgada por la Jan van Eyck Academy (2013). Reside en la ciudad de Guatemala.
Elizabeth Wagemann es directora del Laboratorio Ciudad y Territorio (LCT) de la Universidad Diego Portales (Chile). Es arquitecta y tiene un máster en Arquitectura por la Universidad Católica (Chile), y un máster y un doctorado en Arquitectura por la Universidad de Cambridge (Reino Unido). Su investigación gira en torno a temas de vivienda post emergencias, resiliencia y desarrollo sostenible. Entre sus presentaciones públicas se encuentran las charlas TEDx “From shelter to home after disasters” (2018) y “Living with uncertainty” en Congreso Futuro (2019). Ha publicado varios artículos sobre vivienda post emergencias y es coautora de “Disaster Risk Reduction including adaptation to climate change for housing and settlements” (2017) y “Resilience, reconstruction and sustainable development in Chile” (2019). Ha sido investigadora adjunta en la Universidad de Cambridge, investigadora postdoctoral en CEDEUS y CIGIDEN (UC), profesora en la Universidad Católica (Chile), en la Universidad Mayor (Chile), en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y profesora invitada en el University College London (Reino Unido).
Moderadores
Bruno Carvalho investiga y da clases sobre historia y experiencias de urbanización. Está escribiendo The Invention of the Future: A Transatlantic History of Urbanization, sobre las aspiraciones que los habitantes de las ciudades y los urbanistas han compartido y las que se han opuesto a lo largo de la modernidad. Carvalho es autor del premiado Porous City: A Cultural History of Rio de Janeiro, publicado en Brasil en una edición ampliada. Ha coeditado varios libros y publicado artículos sobre temas relacionados a la ciudad, a la política, a las artes plásticas y a la literatura. Carvalho es coeditor de la serie de libros Lateral Exchanges, que tratan sobre los entornos construidos. En Harvard, Carvalho es catedrático de Lenguas y Literaturas Romances y de Estudios Africanos y Afroamericanos; profesor adjunto de Planificación y Diseño Urbano en la Graduate School of Design, codirector de la Harvard Mellon Urban Initiative y copresidente del Comité de Arte, Cine y Cultura del Centro David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos.
Thomas B. F. Cummins es Catedrático Dumbarton Oaks de Historia del Arte Precolombino y Colonial en el Departamento de Historia del Arte y Arquitectura de la Universidad de Harvard, y director del Dumbarton Oaks Institute. Es autor, editor o coeditor de diez libros, el último de los cuales es Sacred Matters: Animacy and Authority in the Americas, coeditado junto a Steve Koisiba y John Janusek, y publicado por Dumbarton Oaks (2020). Cummins ha sido director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Chicago, director interino del Centro David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos de Harvard, catedrático del Departamento de Historia del Arte y Arquitectura y miembro de la Comisión Sectorial del Sistema Nacional de Museos de Perú. Es miembro docente del Instituto de Investigación Afro-latinoamericano del Centro Hutchins de Investigación Africana y Afroamericana de la Universidad de Harvard, donde co-dirige –junto al profesor Alejandro de la Fuente– el seminario internacional de tres años de duración “Afro-Latin American Art: Building the Field”, financiado por la generosa beca Connecting Art History de la Fundación Getty. El profesor Cummins es miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias.
Inés Katzenstein se incorporó al Museo de Arte Moderno en 2018 como Curadora de Arte Latinoamericano y primera directora del Instituto de Investigación Patricia Phelps de Cisneros para el Estudio del Arte de América Latina. En su rol de curadora, ayuda a conceptualizar las exposiciones de la colección del Museo y dirige el Fondo para América Latina y el Caribe, dedicado a la adquisición de obras de la región. Ha organizado dos importantes exposiciones sobre la base de la Donación Patricia Phelps de Cisneros: Sur moderno: Journeys of Abstraction en 2018 (junto a María Amalia García) y Chosen Memories en 2023, y ha participado en el equipo curatorial de Greater New York en 2021. Entre 2008 y 2018 fue directora fundadora del Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella en Buenos Aires, donde creó y supervisó un programa educativo para artistas y comisarios, así como un programa de exposiciones. Antes, fue curadora del Malba-Fundación Costantini y editora de Listen Here Now! Argentine Art of the 1960s: Writings of the Avant-Garde, publicado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 2004. Es Master por el Center for Curatorial Studies de Bard College y Licenciada por la Universidad de Buenos Aires.
Patricio del Real es un historiador de la arquitectura que se dedica a la arquitectura moderna y sus conexiones transnacionales con las instituciones culturales, en especial en el continente americano. Actualmente es profesor adjunto de Historia del Arte y Arquitectura en la Universidad de Harvard; escribe e investiga sobre las relaciones recíprocas entre los imaginarios, las historias y las ideologías raciales y culturales en el siglo XX. Da clases sobre las distintas formas en que el modernismo configuró el poder político y cultural global en cursos como Making Buildings Beautiful, Architecture and Authoritarianism y Mestizo Nations: Arquitectura en México y Brasil. Su nuevo libro Constructing Latin America: Architecture, Politics, and Race at the Museum of Modern Art examina el modo en que las exposiciones de arquitectura fueron utilizadas como armas culturales durante la era del panamericanismo. Actualmente se encuentra trabajando en su próximo libro, en el que replantea el concepto de utopía en la arquitectura analizando las prácticas de construcción y espirituales alternativas del siglo XX que aportaron respuestas al mandato universalista de una modernidad tecnológica, con especial atención a la Escuela de Arquitectura de Valparaíso, en Chile.
Thaisa Way es directora de los Estudios de Jardinería y Paisajismo e Investigadora Principal de la iniciativa financiada por el Mellon “Democracy and Landscape: Race, Identity, and Difference” en la Dumbarton Oaks Research Library and Collection, institución de investigación perteneciente a la Universidad de Harvard, ubicada en Washington DC. Es profesora de la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard y catedrática emérita del College of Built Environments de la Universidad de Washington, donde además fue directora fundadora de Urban@UW, una iniciativa que reúne a más de cuatrocientos académicos con la intención de impulsar el conocimiento del futuro urbano. Como historiadora del paisaje, la Dra. Way fue galardonada en 2016 con el Rome Prize en arquitectura del paisaje otorgado por la Academia Norteamericana de Roma y en 2023, seleccionada como becaria residente. Sus numerosas publicaciones (entre las que se encuentran seis libros) abordan cuestiones vinculadas a la historia de las profesiones del diseño, y a cómo el género y la raza han dado forma a nuestros paisajes. Es doctora en Historia de la Arquitectura y Urbanismo por la Universidad de Cornell y máster en Historia de la Arquitectura por la Universidad de Virginia.
Como parte de nuestro estudio de las artes de América Latina que aborda el movimiento ambiental de las últimas décadas, El Canto de la Yerba Bruja fue un taller de investigación a puerta cerrada que se llevó a cabo en la Ciudad de México y Valle de Bravo el pasado mes de junio.
A través de casos estudios de cuatro artistas latinoamericanos claves, quienes se dedican a lo que definimos colectivamente como “prácticas de anhelo”, el taller exploró la forma en que los conocimientos indígenas tradicionales influyen en prácticas curativas y ritualisticas contemporáneas, así como en la elaboración de artesanías y obras sonoras. El “encuentro”, o reunión, revivió y amplió estas expresiones culturales, teniendo en cuenta nuestro presente ecológico crítico.
El taller tuvo lugar en el entorno semi rural del Valle de Bravo, al oeste de la Ciudad de México. En él se contó con las prácticas discursivas y corporales de los artistas Jorge González (Puerto Rico), Bernardo Zabalaga (Bolivia-Argentina), Alia Farid (Puerto Rico-Kuwait) y Ariel Guzik (México).
Organizado con los curadores Michy Marchuax y Mauricio Marcín, El Canto de la Yerba Bruja propuso una investigación colectiva y experimental para encontrar estilos de vida más propicios para revisar los desvalorizados patrimonios culturales. Nos propusimos tomarlas como punto de partida para crear nuevas formas de estar juntos.
Leer una conversación entre Ariel Guzik, Catalina Júarez and Julián Sánchez González.
Artistas
Jorge González y Alejandra Domínguez (Puerto Rico)
Bernardo Zabalaga (Bolivia-Argentina)
Alia Farid (Puerto Rico-Kuwait)
Ariel Guzik y Catalina Juárez (México)
Con la participación de
Colectivo Prácticas Narrativas (México)
David Gutiérrez Castañeda (Colombia-México)
Curadores invitados
Michy Marchuax (Puerto Rico)
Mauricio Marcín (México)
Cantos y encuentrismos por Michy Marxuach y Mauricio Marcín
Hoy tomamos la palabra. Hoy, lo que podemos decir y contar es que hace unas semanas las gallinas, los caballos, los magueyes y las cabras nos recibieron en silencio. Llena de calma se acercó Silvia y dijo: Bienvenidxs a Flor y Canto. Flor y Canto significa el arte de vivir, y requiere un experimentar continuo a través de la creatividad y el aprendizaje auto-dirigido. Es una filosofía ancestral en la que lo bello y lo verdadero se manifiestan a través del canto que proviene de nuestro corazón.
Así, quizás, inició El canto de la Yerba Bruja, aunque podríamos decir que viene de lejos, de antes, que como toda semilla ha dilatado para brotar, que se ha ido construyendo como jarro de barro con el lento cocinar del tiempo.
Comenzamos, antes de hoy, aprendiendo en colectividad procesos de sanación encaminados a una solidaridad planetaria. Junto a proyectos que siguen naciendo todos los días y mirando el sol, intentamos practicar un mundo en resonancia con seres de los cuales el sistema moderno y las estructuras del capital nos han separado.
Hemos identificado compromisos en común mientras continuamos escribiendo en conjunto. Compartimos, aquí, una serie de notas e intuiciones en las que confiamos, que nacieron de estos episodios confabulados.
El canto de la Yerba Bruja fue/es quietud bajo la sombra de un árbol, espacio de escucha, camino que se ha caminado y continua, resistencia y anhelo. Es/fue intercambio de sentidos y de experiencias, de investigaciones que nos ofrendan conocimientos arraigados a la tierra y al respeto. El canto de la Yerba Bruja es un constante encuentrismo entre existencias.
Entre lxs convocadxs estuvieron Alia Farid, Jorge González, Ariel Guzik y Bernardo Zabalaga.
Alia es una transbordadora de historias que no están ancladas en el dominio de la lengua occidental, y que navegan fuera de las rutas comerciales. Trasladando símbolos generados en espacios de territorios que han sido colonizados comparte y hace visible las historias poco contadas y establece reconstrucciones de intercambios de los procesos de borraduras que violentan a los seres puntualizando sobre historias no contadas.
Alia teje no solo simbólicamente sino literalmente imágenes y sonidos para nuevas solidaridades. A través de la observación y la escucha pretende constelar un diálogo y resaltar la interpretación de diversas formas de estrategias de comunicación y de contagio cultural que se producen cuando se reúnen y se trasladan saberes entre territorios donde los seres han sido desplazados. La comunicación entre un búfalo y una comunidad, o entre una tejedora y una imagen seleccionada de la diáspora quebranta las narrativas de la historia ocupacional.
Jorge González abreva y se nutre de las historias orales hasta las técnicas ancestrales, pasando por las prácticas colectivas compartidas. La Escuela de Oficios que creó en Puerto Rico, conecta y practica modelos de educación autodirigida y explora las formas convivenciales y comunitarias de producción. Enfatiza las relaciones con los materiales y el territorio especialmente re-aprendiendo de formas que han sido borradas deliberadamente u olvidadas. Con esto se embarca en un proceso continuo para reconectar, reconocer y reparar relaciones con los ciclos de vida entre seres.
Ariel Guzik es el fundador del Laboratorio de Investigación en Resonancia y Expresión de la Naturaleza en la ciudad de México mediante el cual ha creado diferentes máquinas e instrumentos que permiten la comunicación entre humanos y otras formas de vida: desde cetáceos, como ballenas y delfines, hasta diversas especies de plantas, u otros fenómenos naturales como el viento o los campos magnéticos.
A través de estas máquinas, el Laboratorio realiza investigaciones y expediciones artísticas donde se activan los aparatos con la intención de dar voz a la naturaleza a través del sonido y la música. Sus obras proponen una posición radicalmente diferente al antropocentrismo porque en lugar de situar al ser humano como centro de la existencia, postula una convivencia en la que todos los seres de este planeta contribuyen por igual al equilibrio y forman parte de la infinita red de relaciones que forman vida.
Bernardo Zabalaga practica una constante sintonización con los procesos de vida convocando las energías más luminosas. Su quehacer nos señala mundos enterrados por la lógica colonial e investiga diversas formas de convocar a la magia y a los actos de poder en la vida cotidiana para replantear formas de estar que nos conectan con la energía que hace posible unir fisuras y grietas entre dimensiones separadas por nuestra lectura moderna del mundo. Bernardo es un nuevo/viejo espíritu que desentierra sabiduría pidiendo permiso a las montañas, que trae los cantos de otras dimensiones para regalar armonía.
A ellxs cuatro, nos sintonizamos un grupo mayor de heterogénexs encuentristas para decir:
Pensamos que el soplo que nos anima y une es una forma de entender el mundo. Podemos apalabrar, tras el encuentrismo, el deseo de re-encantamiento, aun cuando hoy día parece una ilusión pensarlo tras tanta desmemoria: ¿cuántos rituales hemos dejado de practicar?, ¿cuántos sueños hemos dejado de tener y recordar?, ¿cuántas tecnologías y saberes hemos olvidado y cuánto desentendimiento ante los “recursos” hemos asimilado? Mientras, el mundo del tiempo lineal camina apostando a una acumulación sin sentido, abismal, y las capas siguen cimentando la memoria colonial.
¿Qué pasaría si nos dejamos impregnar por otras visiones, aromas, humaredas, texturas y audiciones? ¿No hay ahí una posibilidad de habitar espacios y facultades que hemos desatendido? Intuimos una forma para dislocarnos del entendimiento de las estructuras dominantes.
Creemos en la posibilidad de generar cómplices y agenciar mundos y re-organizarnos en nuevas rutinas y relaciones para encaminar otras formas de vida y otras narrativas, otras posibilidades de invención. Los seres y los colectivos convocados en el Canto de la Yerba Bruja nos han enseñado con su práctica que se desborda en la cotidianidad del diario vivir, que es posible retar las tecnologías, sintonizar nuestra existencia a los sistemas naturales y sus ritmos y recordar que hay otras forma de relacionarnos con la vida que podemos encaminar y practicar.
Hoy creemos que un entendimiento planetario nace desde una conciencia territorial. Nuestra conciencia territorial no es aquella de la geopolítica hegemónica que designa líneas fronterizas y dominios, sino una intención colectiva que nos implica en el entendimiento de heterogéneos mundos que conviven. La nuestra es una conciencia de vida y muerte en el ser, de existencia en relación y de vigilancia de los desplazamientos que separan, opacan y ocupan violentando tierras, cuerpos, seres.
Aventuramos una forma de acuerparnos en el tiempo y desestimamos otras. Nos vemos obligados a tomar una posición y lo hacemos con humildad y con imaginación. Deseamos vivir fuera del tiempo lineal, que no nos riga el desarrollo ni el progreso. No queremos adherirnos a la estructura aristotélica que narra al mundo como conflicto, o como curva en la que aparece un problema que se desarrolla y concluye. Si tuviéramos que traducir nuestro deseo a una representación diríamos que transitamos así:
O, mejor:
Un círculo que poco antes de cerrarse se desvía.
Esta imagen iterada sugiere una cuerda que es sujetada de sus dos extremos, mecida para generar una espiral. Si eliminamos en nuestras mentes la idea de los dos extremos de la cuerda, la espiral se vuelve previsiblemente infinita.
Deseamos ser mucho de lo que se ha desestimado: la señal electromagnética que lleva una voz hasta el otro lado del planeta, una tierna hierba abriéndose camino hacia el cielo y hacia el centro de la tierra, somos ese espejo invertido, somos practicantes en anhelo, somos el sueño de las ballenas, somos sus irradiaciones sonares, somos rito y ceremonia, el latido de un tambor, el acelerado latido de un colibrí o de unx niñx con fiebre, somos la húmeda virtud del llanto. Somos flor y tantos cantos que de tan alegres no caben ni en las clasificaciones, ni en las categorías ni en las definiciones. Somos todo lo viejo que se engendra y renueva. Somos también contradicción y miedo en medio de la ruina. No tenemos respuestas y con humildad ofrecemos estas palabras y ofrecemos, también, atenta escucha.
Nuestras prácticas encarnan hipercomplejas y esenciales interacciones (los opuestos son posibles en nuestros mundos) con las ecologías en las que estamos incrustados, cual semillas en un tejido. Recordamos. Conspiramos. Respiramos en conciencia con todas las fuerzas. Nos abrimos al flujo y a la insistencia de la vida y esa certeza nos anima… mientras desaparecemos en solidaridad y reaparecemos, con calma.
El canto de la Yerba Bruja fue/es un modo permeable que implica, por ahora a: Alia Farid, Bernardo Zabalaga, Escuela de Oficios (Jorge González & Alejandra Domínguez), Laboratorio de Investigación en Resonancia y Expresión de la Naturaleza (Ariel Guzik, Katalina Juarez Oechler & Luz Ma Sandoval), Panósmico (Mariana Mañón & Manolo Larrosa), Alfonso Díaz, Andrés Solís, David Gutiérrez Castañeda, Dominique Ratton Pérez, El Humedal, El Semillero, Inés Katzenstein, Julián Sánchez González, María del Carmen Carrión, Maru Calva, Mauricio Marcin, Michy Marxuach, Nattan Guzmán, Santi Carsolio, Silvia García Martin y Val Montenegro.
Noviembre–diciembre 2020
Reenlazarnos: la ecología contemporánea a través de las ideas de Juan Downey fue la segunda conferencia virtual organizada por el Instituto Cisneros del MoMA como parte de una iniciativa de investigación de tres años sobre las relaciones entre arte y ambiente en América Latina.
La conferencia, concebida en colaboración con la curadora invitada Julieta González, tomó como punto de partida una serie de cuestiones de orden tecnológico, antropológico y político planteadas entre mediados de los 60s e inicios de los 80s por la obra y los escritos del artista chileno Juan Downey, con el objetivo de generar una discusión sobre el modo en que artistas, teóricos, pensadores feministas, ecologistas y activistas del cambio climático, entre otros, están repensando América Latina en la actualidad.
La concepción ecológica de Downey incluye simultáneamente una perspectiva cibernética, antropológica, así como un desafío a las formaciones onto-epistemológicas de la modernidad capitalista. Partiendo de esas ideas, la conferencia aspira a evaluar los cambios que están transformando activamente las relaciones entre tecnología y ecología, el espacio político constituido por el ambiente natural de las comunidades de pueblos originarios, y las epistemologías del sur, como alternativas al desarrollo y la modernidad.
Con la participación de la curadora invitada Julieta González y el investigador Javier Rivero Ramos, la conferencia comenzó con una sesión introductoria de la obra y el pensamiento de Juan Downey. Las siguientes sesiones reunieron un grupo interdisciplinario de profesionales: la historiadora de la arquitectura Felicity Scott, los artistas Eduardo Kac, Minerva Cuevas y Beatriz Santiago Muñoz, el arquitecto Paulo Tavares, el activista sarayaku Franco Viteri Gualinga, la curadora María Belén Sáez de Ibarra y el antropólogo Arturo Escobar.
A través del diálogo entre los participantes, la conferencia aspiró a dar continuidad a los caminos del pensamiento y la investigación abiertos por Juan Downey décadas atrás, al abrir paso a formas de conocimiento y modos relacionales históricamente suprimidos en el pensamiento occidental, con el fin de reenlazarnos en un tejido más integrado al medio ambiente.
El legado de Juan Downey
“La obra y los escritos de Juan Downey son proféticos respecto a las cuestiones que se discuten hoy en día en torno a la ecología, el posdesarrollo y la antropología, especialmente en el Sur global. Formado inicialmente como arquitecto, Downey trabajaba en la intersección entre la arquitectura, la tecnología, la antropología, la cultura y el ambiente, por mencionar solo algunos de los campos en que intervino su heterogénea práctica profesional, que abarcó distintos medios artísticos (la pintura, el grabado, el dibujo, la escultura, el video), la escritura y las clases de arquitectura en el Pratt Institute, donde enseñó durante más de dos décadas. Se puede identificar la cibernética, en tanto epistemología de la incipiente sociedad de la información de aquel entonces, como el hilo conductor discursivo a través de los múltiples trabajos de Downey. Su utopía cibernética proponía una reformulación radical de las relaciones entre el ser humano, el medio ambiente y la tecnología.
Downey entendía la esencia de la cibernética, en cuanto a su visión sistémica y a la disolución de las posiciones de sujeto y objeto, como una ontología del devenir. Tal vez sea este aspecto de su obra y de su pensamiento lo que conecta los tres ejes de esta discusión en torno al pensamiento ecológico y medioambiental en América Latina hoy en día.
Por un lado, una ontología del devenir le permitía pensar en la comunicación entre especies y las alianzas posthumanas entre el ser humano y la máquina, en recomponer la brecha entre naturaleza y cultura mediante la tecnología. Por otro lado, Downey detectaba en la visión expandida del yo del pueblo yanomani, una ontología del devenir que trascendía la dualidad yo/otro e incluía los animales y la selva como seres dotados de atributos humanos. La experiencia adquirida al viajar y vivir inmerso en las culturas de los pueblos originarios de América confirmaba su arraigada creencia en que otras maneras de ser y de conocer, en lugar de las nociones occidentales de estado y capital, eran posibles. Downey llegó a comprender que, más allá de la tecnología, lo que permitiría que una humanidad desorientada cerrara la brecha “ser humano/naturaleza” residía en el carácter relacional, comunal y ecológico de las formas de organización de los pueblos originarios, silenciados y aniquilados no solo por siglos de régimen colonialista sino también, en la modernidad, por la retórica del desarrollo y el progreso.
Durante la última década, las preocupaciones que guiaron la obra de Downey en los años 70 han ganado una renovada aceptación entre artistas y pensadores de América Latina, muchos de los cuales buscan dar visibilidad a los pueblos originarios y grupos activistas que trabajan en esa dirección y han formado alianzas con ellos. La inminente crisis ecológica global que Downey y sus contemporáneos anticiparon en los anõs 60 y 70 ha empeorado considerablemente. La red neural de comunicaciones que él imaginaba, es una realidad y configura nuestro mundo de innumerables maneras, aunque no ha sido instrumental en la lucha contra el desastre ecológico. En el campo de la antropología, el desmantelamiento de la mirada etnográfica que realizó Downey, y su identificación de una ontología del devenir característica de los pueblos originarios, prefiguró el concepto de “perspectivismo amerindio” y las revisiones contemporáneas de las nociones de animismo en la antropología, las cuales han tenido gran relevancia en el frente ecológico. Un ejemplo importante es la demanda legal por los derechos de la naturaleza interpuesta por pueblos originarios y grupos de activistas ambientales en 2013 contra el Estado ecuatoriano por haber permitido la extracción minera y petrolera en las regiones de la cordillera y del Amazonas del país. Hoy en día, América Latina es testigo de las promesas de desarrollo incumplidas y de las deficiencias de una modernidad impuesta, que han llevado a un círculo vicioso de dependencia, corrupción y deuda externa, y que los gobiernos corruptos están pagando con concesiones a países de Occidente y a Rusia y China, dándoles rienda suelta para la explotación de recursos naturales en regiones de selva y montaña, dañando gravemente los ecosistemas y los pueblos que los habitan, e intensificando así aún más el ciclo de dependencia, pobreza estructural y explotación.
Este es el contexto en el que los participantes de esta conferencia trabajan hoy en día, y cada uno de ellos, en sus respectivas prácticas profesionales, aborda uno o varios de estos desafíos”.
Julieta González, curadora invitada
Primera sesión
Juan Downey: cibernética, ecología y una ontología del devenir
Una conversación entre la curadora Julieta González y el Investigador Javier Rivero Ramos
10 de noviembre de 2020
Juan Downey: cibernética, ecología y una ontología del devenir consistió en una presentación de los aspectos clave de la obra de Juan Downey, con un foco en el énfasis cibernético que la atraviesa. La curadora Julieta González y el investigador Javier Rivero Ramos, coeditores de la monografía reciente Juan Downey, 1940–1993 (México: Ediciones MP, 2019), hablaron sobre las aproximaciones de Downey a la ecología, la comunicación entre especies, la arquitectura sustentable y la dualidad yo/otro que impregna las obras clave de su producción, mediante un análisis de algunos de sus proyectos más importantes.
Segunda sesión
Tecnología para una humanidad desorientada
Una conversación entre el artista Eduardo Kac y la historiadora Felicity Scott, moderada por Julieta González
18 de noviembre, 2020
En un ensayo de 1973 publicado en la revista Radical Software, titulado “La tecnología y más allá”, Juan Downey manifestaba que “La tecnología cibernética que opera en sincronía con nuestros sistemas nerviosos es la vida alternativa para una humanidad desorientada”. Es más, los primeros dibujos de Downey exploraban las posibilidades de los ensamblados de seres humanos y máquinas, un interés que lo llevó a realizar experimentos con la comunicación entre especies y a crear sistemas ecológicos autoorganizados en su casa y en galerías, entre muchos otros proyectos.
En esta sesión, el artista Eduardo Kac presentó sus exploraciones de bioarte en el contexto de una concepción expandida de la ecología. La historiadora de la arquitectura Felicity Scott habló del impacto de la cibernética en la producción artística de los años 60 y 70 y de su investigación particular sobre la obra de Juan Downey y Les Levine. Kac y Scott participaron en una conversación sobre las relaciones actuales entre el arte, la arquitectura, la tecnología y la ecología.
Tercera sesión
Cosmopolítica de la selva
Con presentaciones del arquitecto Paulo Tavares, el activista Franco Viteri Gualinga y la curadora María Belén Sáez de Ibarra, seguidas de una conversación colectiva moderada por Julieta González
24 de noviembre de 2020
Luego del golpe de estado contra el presidente chileno Salvador Allende en 1973, el artista Juan Downey intensificó su crítica a la intervención de Estados Unidos en la política extranjera y volvió su mirada hacia el sur, embarcándose en una expedición, que registró en video, a través del continente americano, con la cual buscaba conectar las culturas de los pueblos originarios de América mediante la retroalimentación en video. Posteriormente, Downey y su familia vivieron durante un año con la tribu yanomani en el Amazonas venezolano. Estas experiencias —centrales en sus trabajos Video Trans Americas (1973-1976) y The Laughing Alligator (El caimán risueño) (1979), ambos pertenecientes a la colección del MoMA— pusieron a Downey en sintonía con otras formas de relacionarse con el ambiente y con formas de organización social y económica de los pueblos originarios que él vio como alternativas respecto de las nociones occidentales de estado y capital.
Esta sesión estuvo organizada en torno a los hechos documentados en la película* Forest Law (Selva jurídica), *realizada en 2014 por el arquitecto Paulo Tavares y la cineasta Ursula Biemann en colaboración con miembros de la comunidad runa de Sarayaku, Ecuador. Incluyó una presentación realizada por Franco Viteri Gualinga, miembro de la comunidad sarayaku, y una conversación entre Tavares, Viteri Gualinga y la curadora María Belén Sáez de Ibarra, quien fue responsable de la exposición Selva cosmopolítica en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia (2014). Actualmente Sáez colabora con Ursula Biemann en la “Universidad devenir”, un proyecto que apunta a la creación de una universidad indígena, ideado con la comunidad Inga de Colombia, del que también se habló en esta sesión.
Cuarta sesión
Más allá de la tecnología y el desarrollo: ¿cómo podemos concebir soluciones para el “Problema latinoamericano” hoy?
Con presentaciones del antropólogo Arturo Escobar, y las artistas Minerva Cuevas y Beatriz Santiago Muñoz, seguidas de una conversación colectiva moderada por Julieta González
1 de diciembre de 2020
Desde finales de los años 60, la producción de Juan Downey estuvo guiada por una agenda que buscaba abordar lo que el crítico argentino Jorge Glusberg describía como “el problema latinoamericano” —la situación de dependencia generada por siglos de ocupación colonial y perpetuada por el proyecto moderno de desarrollo. Las obras de Downey Make Chile Rich (Haga Rico a Chile) (1970), The Imperialistic Octopus (El pulpo imperialista) (1972), Anaconda Map of Chile (Anaconda mapa de Chile) (1973) y Chicago Boys (1983), apuntan explícitamente en esa dirección.
En esta sesión, el antropólogo Arturo Escobar habló de sus influyentes trabajos de investigación y escritos sobre posdesarrollo, epistemologías de base y de los pueblos originarios en América Latina, y sobre los modos relacionales como una alternativa frente al sistema mundial moderno/colonialista/capitalista y su efecto de “desfuturización”. Hubo además una conversación entre Escobar y las artistas Minerva Cuevas y Beatriz Santiago Muñoz que giró en torno a una presentación de sus respectivas prácticas como estrategias de resistencia frente a la colonización y el extractivismo.
Participantes
Minerva Cuevas nos invita a repensar el rol de las corporaciones en la gestión de los recursos naturales. Sus proyectos interdisciplinarios combinan aspectos de la antropología y de la economía, y analizan la situación del individuo en un régimen capitalista: abuso constante, desalojo y distanciamiento de la identidad ancestral y cultural, pero también de la posibilidad de rebelión implícita en lo cotidiano.
Arturo Escobar es un investigador-activista y académico de Cali, Colombia. Su trabajo se concentra en las luchas territoriales contra el extractivismo, las transiciones posdesarrollistas y poscapitalistas, y el diseño ontológico. Su libro más conocido es La invención del Tercer Mundo: Construcción y deconstrucción del desarrollo (1995). Sus libros más recientes son: Diseños para el pluriverso. La interdependencia radical, la autonomía y la creación de mundos (2016) y Pluriversal Politics: The Real and the Possible (Política pluriversal: lo real y lo posible) (2020).
Javier Rivero Ramos es un doctorando en el Departamento de Arte y Arqueología de Princeton University. Investiga las redes transnacionales de intercambio artístico. Editó la primera monografía dedicada a Raphael Montañez Ortiz, publicada por El Museo del Barrio en 2020 y co editó una monografía dedicada a Juan Downey en 2019.
Desde 1980, el artista Eduardo Kac ha realizado obras que exploran las conexiones poéticas y filosóficas entre el arte, el lenguaje, la luz, las redes de contactos, la biología y la comunicación. Ha sido proclamado por muchos como fundador del movimiento del bioarte. Recientemente creó Inner Telescope (Telescopio interior), una obra de arte realizada en el espacio exterior en colaboración con un astronauta.
Beatriz Santiago Muñoz es una artista cuya obra expandida de imágenes en movimiento está conectada con el teatro boaliano, la etnografía experimental y el cine expandido. Generalmente trabaja con actores no profesionales e incorpora improvisaciones al proceso. Su obra reciente se enfoca en el inconsciente sensorial de los movimientos anticoloniales, en los huracanes y el análisis de los sueños, y en lentes de proyección irracional.
María Belén Sáez de Ibarra es abogada y curadora, y es directora del Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá) desde 2010. Trabaja en el cruce de distintas disciplinas, y ha encargado y realizado proyectos experimentales —como Selva cosmopolítica— que desafían los distintos roles y las fronteras entre las prácticas sociales/culturales y las artes.
Felicity Scott es profesora de arquitectura, directora del programa de doctorado en Arquitectura (Historia y teoría) y codirectora del programa en Crítica, Curaduría y Prácticas Conceptuales en Arquitectura-CCCP (Critical, Curatorial and Conceptual Practices in Architecture) en la Graduate School of Architecture, Planning and Preservation, Columbia University. Su trabajo como historiadora y teórica se concentra en la articulación de genealogías del compromiso político y teórico con cuestiones de la transformación tecnocientífica, ambiental y geopolítica, dentro de la arquitectura, el arte y los medios modernos y contemporáneos.
Paulo Tavares es un arquitecto, investigador y escritor residente en Brasilia. Enseña en la Universidad de Brasilia, Brasil. Su trabajo pedagógico y de diseño abarca distintos territorios, geografías sociales y medios. Es autor de los libros Forest Law (Selva jurídica) (2014), Memória da terra (Memoria de la tierra) (2018) y Des-Habitat (2019), y fue cocurador de la Chicago Architecture Biennial 2019.
Franco Tulio Viteri Gualinga es un líder kichwa de Sarayaku, una comunidad del Amazonas ecuatoriano conocida por su lucha continua contra la extracción de petróleo en su territorio. Es defensor de los derechos ambientales e indígenas y miembro de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana.
Curadora invitada
Julieta González es una curadora e investigadora que trabaja en la intersección entre la antropología, la cibernética, la arquitectura, el diseño y las artes visuales. Ha escrito varios ensayos, ha organizado dos exposiciones y ha coeditado una monografía sobre la obra de Juan Downey. Recientemente se ha enfocado en desarrollar investigaciones y exposiciones que abordan estéticas decoloniales y del subdesarrollo en América Latina. Ha trabajado como curadora del Tate Modern, Museo Tamayo, Bronx Museum of the Arts y Museu de Arte de Sao Paulo.
August—September, 2020
Convocada por el Instituto de Investigación Patricia Phelps de Cisneros para el estudio del arte de América Latina del MoMA y concebida por la curadora invitada Camila Marambio, la Cumbre Aconcagua examinó la historia de la gestión del agua en el continente americano mediante el trabajo interdisciplinario de artistas, teóricos, historiadores, abogados, ecofeministas, científicos y comunidades locales.
La Cumbre incluyó una serie de conversaciones, o confabulaciones, y un tribunal experimental llamado The Water Is the Law (El agua es la ley). Mediante el término confabulaciones, Marambio describió los tres diálogos públicos que moderó los días 11 y 25 de agosto, y 8 de septiembre, entre Carolina Caycedo e Ignacio Valero, Maria Thereza Alves y Denise Ferreira da Silva, y Cecilia Vicuña y Marisol de la Cadena, respectivamente. El propósito de estas confabulaciones fue reflexionar sobre estrategias de des-extinción, sobre procesos de solidaridad entre el Norte y el Sur, y acerca de una reorientación general hacia las sociedades de cuidado que incluyan el mundo más que humano.
Inicialmente, la Cumbre Aconcagua iba a ser un encuentro de investigación que se llevaría a cabo en Chile, del 28 de abril al 2 de mayo de 2020. La cumbre iba a tener lugar a orillas de la Laguna del Inca, un lago glacial a una altitud de 2680 metros sobre el nivel del mar y que se ubica a mitad del camino hacia la cima del Aconcagua, el pico más elevado de la cordillera de los Andes. El nombre Aconcagua deriva de los términos quechuas kawa (ver, observar) y kon (madre de la vida, el mar, el caos, la transformación) y hace referencia al ciclo del agua que va del océano a los glaciares y viceversa. La cuenca del Aconcagua ha sido un tema central de la obra que la artista Cecilia Vicuña ha desarrollado durante toda su vida. En su honor, Marambio había elegido este sitio como lugar de encuentro para la primera conferencia del Instituto Cisneros dedicada al estudio de la relación entre las artes y el ambiente en América Latina.
Chile es el único país del mundo en el que el agua está privatizada. Aunque la agenda original de la Cumbre fue organizada de acuerdo a la obra de los artistas y teóricos invitados sobre cuestiones relacionadas con el agua en todo el continente americano, la Cumbre fue coordinada para que coincidiera con las elecciones en Chile —que ofrecían una oportunidad para contemplar el retorno de los derechos del agua al patrimonio común — y, era de esperarse, al agua misma. La inesperada crisis del COVID-19 frenó tanto las elecciones chilenas como la Cumbre Aconcagua. Sin embargo, el tejido conectivo que había crecido entre las participantes demostró ser fuerte. Habían empezado a circular historias, y las preocupaciones y prácticas de cuidado de los cuerpos de agua compartidas llevaron a un ritual improvisado de reparación, o pagamento, que se llevó a cabo en forma virtual el 1 de mayo.
Para cumplir con estos compromisos, y con los objetivos iniciales ligados a su sede, la Cumbre Aconcagua culminó el 28 de septiembre con la proyección del juicio performativo The Water is the Law, inspirado en el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza, en el que cada una de los cuatro académicas chilenas que originalmente iban a actuar como consejeras locales de la Cumbre —la antropóloga Francisca ed Fernández, la ecologista Bárbara Saavedra, la historiadora del arte Catalina Valdés y la abogada Nancy Yañez—dieron un breve testimonio acerca del estado de las aguas chilenas. Esta audiencia interdisciplinaria fue presidida por la socióloga argentina Maristella Svampa, quien abordará el caso de estudio chileno ampliando el enfoque hacia el exterior y abriendo la discusión a la situación medioambiental en el resto de América Latina.
Confabulaciones
Durante miles de años, a lo largo de la cordillera de los Andes, la gente se ha comunicado utilizando una técnica dialógica que en Chile se denomina bailes chinos, una forma ritual de llamados y respuestas mediante los cuales se comparten noticias, se venera lo cotidiano y se resuelven diferencias. De manera similar, las Confabulaciones serán un baile de llamados y respuestas entre los distintos participantes. Marambio ha teorizado sobre la confabulación como táctica curatorial que prioriza la conversación oral y que invita a la invención ética, más que humana, de sentidas experiencias, como compensación por la pérdida de la memoria producida por la opresión colonial.
Primera Parte
Digna Rabia and Moral Hazard
Una conversación entre el teórico Ignacio Valero y la artista Carolina Caycedo, moderada por Camila Marambio
11 de agosto de 2020
Mediante una reevaluación del concepto de EcoDomia—la combinación de lo estético, lo social y lo ecológico que el teórico Ignacio Valero ha denominado “la estética de los comunes”— este diálogo entre Valero y la artista colombiana Carolina Caycedo tiene como objetivo ayudar a construir una arquitectura oral común que contemple lo que les espera a las futuras generaciones. La conversación girará en torno a la creación artística y teórica que trata de ese conjunto complejo que es el sentir-ser-cuerpo hoy en día. Se fundará en una historia carnal ligada a la investigación que realiza Caycedo sobre los primeros títulos de deuda emitidos en el continente americano—documentos que dan testimonio del sometimiento del cuerpo Negro. Los participantes reflexionarán sobre los modos de poner un freno a la escisión del cuerpo entendido como territorio, como agua, como sensualidad, como fuerza (laboral) y como monumento a la esclavitud. El intercambio explorará también las experiencias que Caycedo ha concebido con el objetivo de recomponer un entramado de cuerpos humanos y geografías.
Segunda Parte
El robo
Una conversación entre la artista Maria Thereza Alves y la académica Denise Ferreira da Silva, moderada por Camila Marambio
25 de agosto de 2020
El extractivismo es una de las causas principales del desposeimiento, la explotación y hasta el genocidio y ecocidio de los pueblos originarios de los países colonizados. El robo aborda esta cuestión desde la óptica de la artista brasileña Maria Thereza Alves y la académica Denise Ferreira da Silva. Alves, que ha concebido una práctica de investigación estética que “intenta documentar como agentes activos a quienes están involucrados críticamente con la historia”, tiene un compromiso de larga data con la comunidad Valle de Xico en México. La comunidad de Xico se encuentra impedida para autosustentarse ecológicamente. Alves por primera vez puso en escena la lucha de esta comunidad en una instalación multimedia llamada The Return of the Lake (El regreso de un lago) (2012), en la que la artista realizaba una crítica a la noción de “poscolonización” al investigar cómo las prácticas coloniales siguen vigentes. Ferreira da Silva ha escrito extensamente sobre las cuestiones éticas del presente global y recientemente ha empezado a experimentar en torno a la pregunta sobre cómo liberar al mundo de “procedimientos y herramientas que suponen que todo lo que existe o sucede es una expresión del ser humano”. Sus experimentos poéticos en torno a los elementos naturales exponen de qué modo la violencia colonial y racial es “vital para la acumulación de capital en sus distintas etapas (mercantil, industrial y financiera)”. Al señalar la cosificación de las personas que lleva a los ecocrímenes, Alves y Ferreira da Silva comparten un tratamiento teórico sobre las implicaciones raciales del modelo político extractivista, que oprime a las comunidades originarias, Negras y empobrecidas del continente americano.
Tercera Parte
La memoria del agua
Una conversación entre la antropóloga Marisol de la Cadena y la artista y poeta Cecilia Vicuña, moderada por Camila Marambio
9 de septiembre, 2020
La última confabulación de esta serie, La memoria del agua, consistió en un intercambio entre la antropóloga Marisol de la Cadena y la artista y poeta Cecilia Vicuña. Los conceptos de veroir y de antropociego, acuñados por Vicuña y de la Cadena respectivamente, socavan la creencia cultural de que solo los humanos hablan. Ambas participantes se han especializado en formas similares —lo que de la Cadena llama gramática desobediente y lo que Vicuña llama palabrarmas— que representan las intrarrelaciones entre los seres humanos, la tierra, el lenguaje y el agua. Estas tecnologías orales permiten la formación de alianzas entre ambientalistas, pueblos originarios y artistas que cuestionan la insistencia moderna en la división entre naturaleza y cultura.
The Water Is the Law (El agua es la ley) es el título de la coda de la Cumbre Aconcagua. Para este epílogo cuatro chilenas—la ecologista Bárbara Saavedra, la antropóloga Francisca Fernández, la historiadora del arte Catalina Valdés y la abogada Nancy Yañez—fueron invitadas a presentar un argumento, como frente a un tribunal oral, que revelara la turbulenta historia de la gestión del agua en Chile. Los argumentos expuestos generaron una respuesta por parte de la escritora e investigadora argentina Maristella Svampa, quien fue invitada a analizar en más detalle la situación crítica de este caso de estudio que dio origen a la Cumbre. Sus observaciones finales ofrecen una síntesis lúcida de las políticas ambientales en América Latina y una mirada sobre el nuevo Pacto Ecosocial del Sur, con un énfasis especial en el rol de la estética y de las prácticas del arte ecoactivista.
Los argumentos han sido compilados en un libreto que se puede leer y descargar. Los invitamos a reunirse virtualmente con sus amigos o adversarios para leer esta coda juntos y en voz alta.
Artistas
Cecilia Vicuña es una poeta y artista cuya obra incluye canciones, performances, instalaciones, películas, libros, pinturas, conferencias y esculturas. Vive y trabaja en Nueva York y en Santiago, Chile.
Maria Thereza Alves nació en Brasil, es artista, cofundadora del Partido Verde de San Pablo, y fue miembro del Consejo Internacional de Tratados Indios.
Carolina Caycedo es una artista multidisciplinaria. Sus performances, videos, libros de artista, esculturas e instalaciones exploran cuestiones sociales y medioambientales. Es miembro del Sindicato de Inquilinos de Los Ángeles y del Movimiento Social Ríos Vivos Colombia.
Participantes
Marisol de la Cadena ha trabajado como antropóloga en Perú, Inglaterra, Francia y Estados Unidos. Su libro más reciente es Earth Beings: Ecologies of Practice Across Andean Worlds (2015), en el cual trabajó con Mariano y Nazario Turpo, runakuna andinos de Cuzco, Perú. Co-editó, con Mario Blaser, A World of Many Worlds (2018). Actualmente trabaja en algo que llama “cow-forming landscapes and labscapes”, en Colombia.
Denise Ferreira da Silva es profesora y directora del Instituto de Justicia Social-IGRSJ (Institute for Gender, Race, Sexuality, and Social Justice; Instituto de Género, Raza, Sexualidad y Justicia Social) de la University of British Columbia.
Francisca Fernández Droguett es antropóloga, magíster en Psicología Social y doctora en Estudios Americanos por el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile. Es bailarina de danza andina, miembro del Movimiento por el Agua y los Territorios, y del comité socioambiental de la Coordinadora Feminista 8 de marzo.
Bárbara Saavedra es ecologista y trabaja en el campo de la conservación de la biodiversidad. Lidera el proyecto de conservación con base científica Karukinka-Tierra del Fuego y otras iniciativas de conservación en Chile.
Maristella Svampa es una socióloga, escritora e investigadora argentina. Es doctora en Sociología por la École des hautes études en sciences sociales, París. Es investigadora principal del CONICET y profesora titular en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.
Catalina Valdés es doctora en Historia del Arte por la École des hautes études en sciences sociales, París, y la Universidad Nacional de San Martín, Buenos Aires. Actualmente investiga de forma independiente proyectos sobre arte y naturaleza.
Ignacio Valero es profesor adjunto de Humanidades y Ciencias en la California College for the Arts. Ha dictado clases y conferencias en TU Wien, Goldsmiths, University of London, Universidad Carlos III de Madrid, Universidade de Lisboa, Universidad de los Andes y la Pontificia Universidad Javeriana, Colombia. Es doctor por la University of California, Berkeley.
Nancy Yañez es licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales por la Universidad de Chile, magíster en Derecho Internacional con mención en Derechos de los Pueblos Indígenas por la Notre Dame University, Estados Unidos, y doctora en Derecho por la Universidad de Chile.
Curadora invitada
Camila Marambio es fundadora y directora artística del programa de investigación colectiva Ensayos. Es doctora en Práctica Curatorial por la Monash University, Australia, magíster en Arte Moderno por la Columbia University y magíster en Experimentos en Arte y Política por Sciences Po, París.
Los programas del Instituto Cisneros se llevan a cabo en conjunto con Contemporary and Modern Art Perspectives (C-MAP), la iniciativa de investigación global del MoMA, que cuenta con el apoyo de The International Council of The Museum of Modern Art.