La obra de Wifredo Lam amplió los horizontes del modernismo, creando un espacio significativo para la complejidad y belleza cultural de la diáspora afrodescendiente. Nacido en Cuba a inicios del siglo XX, Lam consolidó sus principios políticos y su compromiso con la pintura moderna en una Europa devastada por las guerras en la década de 1930. Su exilio y posterior regreso al Caribe tras dieciocho años en el extranjero lo llevaron a reimaginar radicalmente su proyecto artístico a través de las historias afrocaribeñas.
Para Lam, de ascendencia africana y china, dar forma a su nuevo imaginario era mucho más que un medio de autorreflexión. Como declaró célebremente, su arte buscaba ser un “acto de descolonización”. Sus experimentos formales, sus figuras y paisajes en transformación, y su afinidad por la poesía y la colaboración le permitieron interrumpir y superar las estructuras coloniales que encontró en el arte y en la vida. “Sabía que corría el riesgo de no ser comprendido ni por el hombre de la calle ni por el resto del público”, señaló Lam, “pero una verdadera obra de arte tiene el poder de hacer trabajar a la imaginación, aunque ello lleve tiempo”. Wifredo Lam: Cuando no duermo, sueño es la primera retrospectiva en Estados Unidos en presentar la trayectoria completa de la extraordinaria visión de Lam, invitándonos a ver el mundo de una manera nueva.
Organizado por Christophe Cherix, The David Rockefeller Director, y Beverly Adams, The
Estrellita Brodsky Curator of Latin American Art, junto a Damasia Lacroze, Curatorial Associate, Department of Painting and Sculpture, y Eva Caston, Curatorial Assistant, Department of Drawings and Prints.